Cálculo de indemnización por despido improcedente: cuánto te corresponde y cómo reclamar

Cuando una empresa comunica un despido, una de las primeras dudas que suele surgir es cuánto dinero corresponde recibir. Es normal preguntarse si la indemnización que ofrece la empresa está bien calculada, si el despido puede ser improcedente o si todavía existe plazo para reclamar.

En estos casos, no basta con mirar la cantidad que aparece en la carta de despido o en el finiquito. Para hacer un cálculo correcto de la indemnización por despido improcedente hay que revisar, al menos, tres datos: el salario regulador, la antigüedad real y la fecha de inicio de la relación laboral.

Además, el tiempo es importante. Si no estás conforme con el despido o con la indemnización ofrecida, el plazo para reclamar es breve y conviene actuar antes de que transcurran los días hábiles disponibles.

Calcula tu indemnización por despido improcedente

Introduce los datos básicos de tu contrato y obtén una estimación orientativa. El cálculo definitivo dependerá de salario, antigüedad y fecha de efectos del despido.

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¿Cuándo empezó la relación laboral?

La antigüedad es uno de los datos clave para calcular la indemnización por despido improcedente.

¿Cuánto es la indemnización por despido improcedente?

Cuando una empresa comunica un despido, una de las primeras preguntas suele ser la misma: ¿cuánto me tienen que pagar si el despido es improcedente?

La respuesta depende principalmente de dos datos: el salario y la antigüedad. A partir de ahí, la regla general actual es que la indemnización por despido improcedente sea de 33 días de salario por año trabajado, con un máximo de 24 mensualidades.

Esto significa que no existe una cantidad fija igual para todos los trabajadores. Dos personas despedidas el mismo día pueden tener indemnizaciones muy distintas si una lleva más años en la empresa, tiene un salario superior o su relación laboral empezó antes de la reforma laboral de 2012.

En los contratos iniciados después del 12 de febrero de 2012, el cálculo se realiza, con carácter general, aplicando esos 33 días por año trabajado. Los periodos inferiores al año se prorratean por meses, por lo que también se tiene en cuenta el tiempo trabajado aunque no se haya completado un año entero.

Ahora bien, si la relación laboral comenzó antes del 12 de febrero de 2012, el cálculo puede ser más complejo. En esos casos, puede aplicarse un régimen transitorio: una parte de la indemnización se calcula a razón de 45 días por año trabajado por el periodo anterior a esa fecha, y otra parte a razón de 33 días por año trabajado por el periodo posterior.

Por eso, aunque muchas veces se habla de “33 días por año” como regla general, conviene revisar cada caso concreto. La fecha de inicio del contrato, la antigüedad reconocida por la empresa y el salario utilizado para el cálculo pueden cambiar de forma importante la cantidad final.

Cómo se calcula la indemnización por despido improcedente

Para calcular la indemnización por despido improcedente no basta con mirar la cifra que aparece en la carta de despido o en el finiquito. Hay que comprobar si la empresa ha utilizado correctamente los datos de salario, antigüedad y días de indemnización aplicables.

De forma sencilla, el cálculo parte de tres elementos:

  1. El salario diario, que normalmente se obtiene a partir del salario bruto anual.
  2. La antigüedad, desde el inicio real de la relación laboral hasta la fecha de efectos del despido.
  3. Los días de indemnización aplicables, que con carácter general serán 33 días por año trabajado, salvo que exista un periodo anterior al 12 de febrero de 2012.

A partir de esos datos, se calcula la indemnización aproximada. Sin embargo, en la práctica pueden aparecer dudas importantes: si deben incluirse bonus o comisiones, si la antigüedad está bien reconocida, si hubo contratos temporales anteriores, si existió subrogación o si la empresa ha calculado la indemnización como despido objetivo cuando realmente podría discutirse la improcedencia.

Por eso, la calculadora puede servir como una primera orientación, pero el cálculo final conviene contrastarlo con la documentación del despido. En muchas ocasiones, la diferencia no está en la fórmula, sino en los datos que se han utilizado para aplicarla.

Veamos casos concretos de este cálculo.

1. Calcular el salario diario

El salario diario se obtiene normalmente dividiendo el salario bruto anual entre 365 días.

Por ejemplo, si una persona cobra 30.000 euros brutos al año:

30.000 € / 365 = 82,19 € diarios

Este salario diario será la base para calcular la indemnización.

2. Calcular la antigüedad

La antigüedad se cuenta desde la fecha de inicio de la relación laboral hasta la fecha de efectos del despido.

Aquí conviene revisar si ha habido contratos temporales encadenados, subrogaciones, periodos reconocidos por la empresa o interrupciones que puedan afectar al cálculo.

3. Aplicar los días de indemnización

En un despido improcedente ordinario, se aplica la regla de 33 días de salario por año trabajado, con el límite de 24 mensualidades.

Ejemplo sencillo:

Una persona con un salario diario de 82,19 euros y una antigüedad de 5 años tendría una indemnización aproximada de:

82,19 € × 33 días × 5 años = 13.561,35 €

Este cálculo es orientativo. En la práctica, puede variar si existen salarios variables, bonus, pagas extraordinarias, reducciones de jornada, periodos anteriores a 2012 o discrepancias sobre la antigüedad.

Indemnización por despido improcedente en contrato indefinido

Una duda habitual es si el contrato indefinido da derecho automáticamente a una indemnización mayor. La respuesta es no exactamente.

En un contrato indefinido, la indemnización dependerá del tipo de despido comunicado por la empresa y de si ese despido se impugna o no. Si la empresa comunica un despido disciplinario y no se reclama, puede no abonar indemnización. Si el despido se reconoce o declara improcedente, entonces se aplica la indemnización correspondiente al despido improcedente.

Por eso, ante un contrato indefinido, la pregunta importante no es solo cuánto corresponde por despido, sino si la causa indicada por la empresa está correctamente justificada.

Diferencia entre indemnización por despido improcedente y despido objetivo

No todos los despidos se indemnizan igual. Una de las confusiones más habituales aparece cuando la empresa comunica un despido objetivo y entrega una indemnización de 20 días por año trabajado.

En estos casos, la empresa debe poner a disposición del trabajador una indemnización equivalente a 20 días de salario por año de servicio, prorrateando por meses los periodos inferiores al año y con un límite de 12 mensualidades. Como regla general, esa cantidad debe entregarse en el mismo momento en el que se comunica el despido por escrito.

Ahora bien, que la empresa entregue una carta de despido objetivo no significa necesariamente que el despido esté bien hecho. La carta debe explicar con claridad la causa del despido y cumplir los requisitos legales exigidos. Si la causa no está suficientemente justificada, si la documentación es insuficiente o si no se han respetado las formalidades necesarias, el despido puede impugnarse.

Y aquí está la diferencia importante: si un despido objetivo se declara improcedente, la indemnización ya no se calcula con la regla de los 20 días por año, sino con la indemnización propia del despido improcedente, que con carácter general es de 33 días por año trabajado, con los límites legales correspondientes.

Por eso, cuando una empresa ofrece una indemnización por despido objetivo, conviene revisar algo más que la cantidad. Hay que analizar si la causa alegada realmente existe, si está bien explicada en la carta y si el despido cumple todos los requisitos. En algunos casos, esa revisión puede marcar la diferencia entre aceptar una indemnización de 20 días por año o reclamar una indemnización superior por despido improcedente.

Plazo para reclamar la indemnización por despido

Si no estás conforme con el despido o crees que la indemnización no está bien calculada, es importante no dejar pasar los días. En materia de despido, el plazo para reclamar es de 20 días hábiles desde la fecha de efectos del despido.

Esto significa que no se cuentan sábados, domingos ni festivos, pero aun así es un plazo breve. Muchas personas se centran en revisar la cantidad que les ofrece la empresa y se olvidan de lo más urgente: si el plazo caduca, puede perderse la posibilidad de discutir si el despido era improcedente o nulo.

Antes de presentar demanda, normalmente hay que presentar una papeleta de conciliación. Esta presentación suspende el plazo, pero no lo reinicia desde cero. Es decir, cuando se celebre el acto de conciliación —o transcurran quince días hábiles sin que se haya celebrado— el contador continuará por los días que quedaban.

Por eso, si has recibido una carta de despido, lo recomendable es revisar cuanto antes la fecha de efectos, la causa alegada por la empresa y la indemnización ofrecida. Ahí suele estar la clave para saber si merece la pena reclamar.

Plazo para pagar la indemnización por despido improcedente

El momento en el que la empresa debe pagar la indemnización no siempre es el mismo. Depende de cómo se haya reconocido la improcedencia del despido.

Si se alcanza un acuerdo en conciliación, lo normal es que el propio acta indique cuándo y cómo debe pagarse la indemnización: por transferencia, en una fecha concreta o en los plazos pactados entre empresa y trabajador.

Si no hay acuerdo y el asunto termina en sentencia, la situación cambia. Cuando una sentencia declara el despido improcedente, la empresa dispone de un plazo de cinco días desde su notificación para elegir entre readmitir al trabajador o pagar la indemnización correspondiente.

Por eso, cuando hablamos del plazo para pagar la indemnización por despido improcedente, conviene diferenciar varias situaciones:

  • indemnización ofrecida directamente por la empresa;
  • indemnización pactada en conciliación;
  • indemnización reconocida en sentencia;
  • indemnización pendiente de ejecución si la empresa no paga voluntariamente.

Indemnización por despido improcedente sin conciliación

A veces la empresa reconoce desde el principio que el despido es improcedente y ofrece pagar una cantidad sin pasar por conciliación. Sobre el papel puede parecer cómodo: se evita el conflicto, se cobra antes y se cierra el asunto rápido.

Sin embargo, conviene tener cuidado. No solo importa cuánto te ofrecen, sino también cómo queda documentado ese acuerdo. La AEAT indica que, para despidos producidos después del 7 de julio de 2012, la indemnización por despido improcedente solo queda exenta de IRPF cuando se reconoce en acto de conciliación o en resolución judicial.

Por eso, antes de aceptar una indemnización por despido improcedente sin conciliación, es recomendable revisar dos cosas: si la cantidad está bien calculada y si la forma de cerrar el acuerdo puede tener consecuencias fiscales.

Me han despedido estando de baja: ¿puedo reclamar?

El despido estando de baja médica debe analizarse con especial cuidado.

Estar de baja no impide automáticamente que una empresa comunique un despido, pero sí obliga a revisar la causa real de la extinción. Si el despido está vinculado a la enfermedad, situación de salud o baja médica, puede abrirse la discusión sobre una posible nulidad, no solo sobre la improcedencia.

En estos casos, la revisión de la carta de despido es especialmente importante: hay que comprobar la fecha de la baja, la causa alegada por la empresa, los indicios existentes y si hay conexión entre la situación médica y la decisión empresarial.

¿Qué documentos conviene revisar para calcular bien la indemnización?

Para revisar correctamente una indemnización por despido improcedente, normalmente conviene analizar:

  • carta de despido;
  • contrato de trabajo;
  • vida laboral;
  • últimas nóminas;
  • salario bruto anual;
  • pagas extraordinarias;
  • bonus, comisiones o retribución variable;
  • finiquito;
  • fecha real de inicio de la relación laboral;
  • posibles contratos anteriores con la misma empresa o grupo.

No es raro que el cálculo ofrecido por la empresa sea inferior porque no se ha computado correctamente la antigüedad, porque no se han incluido determinados conceptos salariales o porque se ha aplicado una indemnización de despido objetivo cuando podría discutirse la improcedencia.

¿Quieres saber si tu indemnización está bien calculada?

Si has recibido una carta de despido y tienes dudas sobre la cantidad ofrecida por la empresa, podemos revisar tu caso de forma individualizada.

Analizaremos la carta, tu antigüedad, tu salario y el plazo disponible para reclamar, para comprobar si la indemnización se ajusta a lo que legalmente podría corresponderte.

Preguntas frecuentes sobre la indemnización por despido improcedente

Calcular una indemnización por despido improcedente puede parecer sencillo, pero en la práctica suelen surgir dudas sobre el salario correcto, la antigüedad, el tipo de despido, la validez de la causa indicada por la empresa y el plazo para reclamar.

Si te han despedido, no conviene revisar únicamente la cantidad ofrecida. También es importante analizar si la carta está correctamente redactada, si el despido puede impugnarse y si todavía estás dentro de plazo.

En UpLegalGroup podemos revisar tu carta de despido, calcular la indemnización que podría corresponderte y asesorarte sobre los pasos a seguir antes de que venza el plazo legal.


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